Archive for noviembre, 2011

noviembre 23, 2011

Fe de erratas

Cuando lo escribí sentí un pequeño escalofrío. Igual, fue 1 segundo y al instante siguiente (no se pretenda saber cuándo), ya lo había olvidado.

Montoneros, ERP. Qué problema. “no son de ellos, son nuestros” fue el grito sostenido que escuché hasta con ecos de distintas voces y letras, desde el finde a hoy.

Mi viejo está parado al lado de la radio de la cocina hace tiempo. La cabeza inclinada hace sombra sobre su blazer azul y le da un toque de parsimonia a su persistente dar vueltas a la perilla gigante del armatoste radiofónico. Primero hacia la izquierda, después hacia la derecha, ahí se queda unos segundos escuchando. “No” dice por lo bajo, sacude un poco el cuello, vuelve a girar la perilla y al final la sonrisa invade por fín su cara siempre seria y firme: Radio Havana suena en mi casa de sábado a la tarde y mi viejo se queda parado al lado, lejos de su tablero de dibujo, atento a las palabras, mientras pinta controles miniaturas y misiles exocet para llenar sus modelos de aviones franceses. Hacía de esos cuando yo tenía 9 años. Eran los 90. Una época terrible. Afuera el mundo se derrumbaba sin derrumbarse. El Capital crecía y crecía. Y el Trabajo también. Y los dos, le pertenecían a un puñado de tipos y tipas que reían, pero no como mi viejo, reían con risa de odio triunfante, de odio innombrable que nos robó 30.000 de los mejores. En los 90 la casa de mis viejos la copaba, entre otros, Serrat, que cantaba que “sin utopía la vida sería un ensayo para la muerte” y mi viejo se llevaba esas palabras de aliento y las colgaba en su oficina en letras gigantes, para resistir. Resistir al afuera. Y al adentro. Porque en ese adentro la dictadura había dejado un hueco, un vacío de gravedad arremolinada y turbulenta, de gritos eternos y llantos incontenibles, constantes. Y el nombre de Oscar. Esas 5 letras terribles que desencadenaban furia y desesperación incontrolable en las discusiones de la mesa navideña de la casa gigante de Quilmes, donde mi abuelo siempre terminaba gritando algo en contra de “esos anarquistas sucios que arruinaron mi país” y mi abuela lloraba en la cocina cantando entre sombras “Polo río abaixo vai unha troita de pé, corre que te corre, quen a puidera coller, quen a puidera coller, quen a puidera pillar, polo río abaixo vai unha troita de pé”, como en susurros, como queriendo guardarse algo de su España querida y de José, el padre anarquista de Francisco (su esposo, mi abuelo), que tanto había hecho para que se venga a Argentina con su hijo, en un último intento de que una parte de él siga luchando contra el Capital, en otro lugar.

Me fui. Claro, cómo no irse si en este universo nuestro vemos que todo es la misma cosa, desplegada, llegando a lugares insospechados.

“Montoneros traicionó, el ERP traicionó, eran todos una manga de irresponsables, traidores! traidores!traidores!” grita mi viejo. “Si hubieran tenido un plan, uno solo… un sólo plan… tenían que conseguir más armas! mirá cómo hizo Fidel! convenció a todos, a todos! y ganó! y Cuba es socialista! En medio de toda esta mierda, Cuba es socialista! a nosotros nos traicionaron! nos traicionaron!” El verde se hace fortísimo en sus ojos y le da peso de VERDAD a sus palabras desesperadas, a su juicio enceguecido, a su furia de saberse derrotado. Esa verdad se hace única en mi vida. Incuestionable.

El tiempo, pasa.

Montoneros, ERP.

La militancia de los setenta se lee, reivindicada, en el bondi, mediante la poesía de Juan Gelman que introduce un librito nuevo (uno de sus tantos libritos nuevos, esos que devora todo el tiempo con ansiedad y pasión inigualables):

cada compañero tenía un pedazo de sol/
en el alma/el corazón/ la memoria/
cada compañero tenía un pedazo de sol/
y de eso estoy hablando

no estoy hablando de los errores que
nos llevaron a la derrota/por ahora/no
estoy hablando de la soberbia/la ceguera/el delirio militarista de la conducción/
estoy diciendo que cada compañero tenía un pedazo de sol

que iluminaba la cara/
le daba calor en el pavor nocturno/
lo abellaba alegrándole los ojos/
lo hacía volar/volar/volar/
¿se apagaron esos pedazos de sol ahora?/ ahora que los compañeros murieron/¿se
apagaron sus pedazos de sol?/¿no siguen alumbrándoles
alma/memoria/corazón/calentándoles
el calcañar los huesos disparados de sombra?

solcito que se apagaba así/
todavía alumbrás esta noche/
en que estamos mirando la noche
hacia el lado por donde sale el sol

La poesía termina. Sigue él. “Pero… pensá bien… los K son la expresión más conservadora, de derecha, del peronismo, ellos no militaban en Montoneros ni en el ERP, no podés igualar todo, no es lo mismo todo”. Su voz es clara. Lo que dice, también. Invita a pensar, a repensar.

Es cierto. No son de ellos. No son de los K.

Son nuestros.

Cuesta decirlo, porque entonces una sabe que el peligro está más cerca de lo que se cree. Si ellos son nuestros y perdieron, entonces nosotros, también podemos perder. Las chances al menos son más claras, más nítidas: podés tener una lectura correcta de cómo funciona el Capital, el orden social que él construye y hasta podés llegar a identificar cuál es el sujeto histórico de la revolución. Podés conseguir armas, dejar todo, ofrecer tu vida por el futuro socialista de la humanidad. Y sin embargo, tener una estrategia equivocada. Y perder.

Pucha, es dificil. Más, cuando hay tanto sentir que se confunde en las palabras.

Por eso la necesidad de esta Fe de erratas:

para aprender un poco de ella,

dejar claras las cosas,

sobreponerse a lo que se escuchó y se sintió desde siempre,

y de una vez por todas

prepararse para vencer.

noviembre 20, 2011

Nota al pie

Claramente, también hay un fenómeno de levantamiento de estudiantes. Surge en Chile, en Colombia, Brasil. Y también salen en Europa los estudiantes que en el 2007-2009 lucharon contra el Plan Bolonia. Estos jóvenes salen frente a Estados burgueses que ya no pueden sostener la educación universitaria ni la salud ni el empleo. Qué problema cuando la crisis capitalista va a acompañada de una crisis política en la estructura misma de su Estado.

noviembre 20, 2011

No son “los jóvenes”. Es LA CLASE OBRERA

Perdón, pero no puedo dejar de pensar en esto.
La crisis estalla en octubre de 2008 con la caída del Lehman. Son Portugal, Italia, Grecia y España (todos los PIIGS menos Irlanda), los que registran las tasas de desempleo más altas de toda Europa desde el comienzo de la crisis. España, con el récord de desempleo de la zona euro, es la cuna del fenómeno Indignados. Grecia tiene su fenómeno “juvenil” en diciembre del 2008, por el asesinato del joven activista contra Bolonia, Alex Grigorópoulos, con los jóvenes de “la generación de los 700 euros” incendiando Atenas. Los “jóvenes de los 700 euros” son la clase obrera precarizada de Europa, que en Francia protagoniza los levantamientos de las banlieus, junto con la joven clase obrera desocupada de las barriadas obreras pobres de París. El principal problema es que la zona Euro era irreal. El Capital no colabora, o al menos, no puede sostener sus “colaboraciones” en el tiempo. La clave para entender esto es el proceso de desindustrialización del Reino Unido: qué hicieron los tipos? dijeron: no vamos a producir más manufacturas. Que las produzcan otros. Nosotros vamos a construir la “economía del conocimiento”, desarrollando la industria tecnológica y de servicios. Cerraron la mayor parte de las plantas industriales. Se quedaron sin trabajadores de los cuales extraer plusvalor absoluto. “No importa”, pensaron, “nos basta con el plusvalor relativo del que vamos a apropiarnos en base a nuestra superioridad en capital constante en relación con los PIIGS”. Pero los PIIGS se hundieron, porque llega un momento en el proceso de reproducción del Capital en que, salvo que se aumente el nivel de explotación, la tasa de ganancia cae, y con ella, caen los capitalistas. Tienen que despedir trabajadores y aumentar la explotación sobre los que quedan. Por la falta de innovación tecnológica, no pueden generar nuevas mercancías, entonces superexplotan: pegan menos por igual trabajo. Eso fue la precarización laboral, los 90. Es en el Reino Unido donde surge en octubre de 2011 el primer clon de Occupy Wall Street, en Londres y hoy existe en 10 ciudades más.
EEUU también sufre el desempleo. Las tasas más altas desde el 2008. En 50 años no hubo adelantos tecnológicos de relevancia. Y encima, con la crisis  capitalista, el Estado empezó a despedir para usar sus fondos para rescatar a la banca. Surge el fenómeno “Occupy” y Wall Street, Oakland, Atlanta, se llenan de jóvenes sin empleo que no tienen nada más por perder.
Jóvenes sin empleo. Ese es el fenómeno “juvenil” de los países centrales: el fenómeno de la clase obrera desocupada, que sale a ocupar plazas porque no puede ocupar fábricas ni servicios ni campos de siembra. Se les unen sectores de las clases medias empobrecidas que ya no cuentan con sistemas de salud ni con educación accesible y que, incluso, tienen sus edades jubilatorias aumentadas.
En Medio Oriente en cambio, son jóvenes trabajadores ocupados los que en Libia toman Ras Lanuf y Brega junto a los sectores insurrectos del ejército y pasan a controlar la producción petrolera y ponen a producir los pozos bajo su mando, durante 1 mes, aún con las bandas paramilitares de la OTAN descargando sus fusiles sobre sus familias, sus ciudades. Los jóvenes trabajadores libios pierden, Khadaffi ataca por un lado, la OTAN por el otro, y las clases medias se alían con la OTAN y negocian el precio del barril: 150.000 jóvenes trabajadores, muertos. Se pierde esa batalla. Son jóvenes trabajadores ocupados los que en Egipto toman las fábricas de Mahalla, Suez y Dahallia. Ellos son los que, sin la tradición de los sindicatos de Nasser sobre sus espaldas, quieren otra organización de su clase, y hacen sindicatos paralelos, declarados ilegales por Mubarak. Lo hacen desde el 2006. Y en el 2008 paralizan Egipto. Y en el 2011 vuelven a parar todas las textiles y a bloquear todos los puertos y Mubarak cae.
Por eso, no estamos viviendo un “fenómeno juvenil”. Estamos viviendo el fenómeno del levantamiento de la clase obrera que, donde está ocupada, para la producción, toma plazas, ocupa pozos petroleros, consigue fracturar al ejército, lucha heroicamente contra el imperialismo, da su vida por defender sus medios de producción, esos que le pertenecen históricamente porque son fruto del trabajo de su clase. Donde está desocupada, genera fenómenos de resistencia pasiva. Ocupa plazas, calles de bancos y bancos vacíos. Cuando la burguesía lo decide, saca a esa clase obrera desocupada y joven, de las plazas. La desaloja en Wall Street, en Puerta del Sol, en Oakland.
Es la clase obrera, joven, la que se está levantando en todo el mundo. No tiene partido. Eso es un problema. Por ahora viene ganando la burguesía, que sí tiene partidos y de sobra y de todas las variantes que pueda imaginarse: populistas, de centro derecha, de centro izquierda, frentes populares, bonapartismos, nacionalismos, etc.
Nunca se hizo tan evidente para el trotskismo lo urgente  de su tarea histórica: la construcción de un partido único de la clase obrera, con libertad de tendencias. Nunca fue tan evidente la necesidad de la reconstrucción de la IV Internacional.
noviembre 19, 2011

Días (de verdad) y flores

Lo fui a ver al final. Estadio de Ferro, ubicación medio lejos (la buena salía 300 más). Cantó más de 3 horas. Días y Flores. La Maza. Ojalá. Óleo de una mujer con sombrero. Casiopea. Sueño con serpientes. El Mayor. La era está pariendo un corazón. Y más.

“Debo dejar la cama y el sillón

la madre vive hasta que muera el Sol

y hay que quemar el cielo si es preciso,

por vivir.

Por cualquier hombre del mundo,

por cualquier casa”.

Se enfocan las luces sobre el escenario y todo el mundo aplaude, Silvio se levanta, aparta su guitarra, y saluda.

Antes había entrado Victor Heredia, que todavía canta por nuestros desparecidos.

Había un sector del público (era menor que el 54% del estadio) que vivaba por Néstor. Y por Fidel. Como si fueran lo mismo. Je.

“Soy un hombre feliz y quiero que me perdonen por este día los muertos, de mi felicidad” dice Silvio entre acordes de ensueño. Y la hinchada K canta y piensa en los 30.000. Cree que son “sus muertos”. No, Sr. K. No. La joven vanguardia obrera que tenía aún mucho por aprender, mucho por organizar, que fue masacrada antes de que se construya una dirección revolucionaria, que fue traicionada por su dirección pequeñoburguesa con programa de alianza de clases con el peronismo, esa vanguardia obrera en proceso de constituírse en lo que es por derecho histórico (el sujeto, la dirección de la Revolución obrera y socialista), no son “tus muertos”.

Lo que es tuya son las direcciones de montoneros, las direcciones del ERP, las direcciones de los partidos políticos pro patronales que crearon la Triple A, como lo hizo Perón. Y que, cuando era el momento de levantarse en armas junto a la clase obrera, derribar este Estado, construir uno de nuestra clase, dijeron “NO, vamos con Perón”, o “NO, vamos a la selva, bien lejos de los trabajadores”.

Por eso, no son tuyos los muertos, Sr. K. Los muertos son nuestros, siempre. Y hoy siguen cayendo, a manos de uds, que siguen siendo los cínicos dirigentes “nacionales y populares”, con sólo 64 milicos genocidas enjuiciados de las decenas de miles que estuvieron involucrados en el control de los 600 centros clandestinos de detención que hubo en este país. “Nacional y popular” sí fue el asesinato de Mariano Ferreyra, de los hermanos Qom, de los pobres del Indoamericano, la desaparición de Julio Lopez, la desaparición cotidiana, incesante, de los Lucianos Arrugas. El reciente fusilamiento de Cristian Ferreyra del MoCaSE.

Los caídos de la clase obrera nos pertenecen a los marxistas. Porque es nuestra la verdad que se habla y se explica desde hace cientos de años sobre el rol de los trabajadores en la producción, sobre su lugar clave y precioso en este mundo que ellos construyen todos los días con su trabajo, robado por la burguesía. Nosotros los sentimos en nuestra sangre, y se la ofrecemos en andenes de calor agobiante, perseguidos por la burocracia de los patrones, y nuestra sangre se escurre por las vías del Roca, pero salen mil venas más de sangre alborotadísima y con sed de revoluciones acelerada, a seguir luchando codo a codo junto a la clase obrera. Nosotros los hacemos letra viva en nuestros programas de control obrero de la producción, como lo logramos en ZANON. Nosotros los sabemos únicos, irremplazables, como sujetos del cambio que tiene que venir, pronto. Nosotros nos unimos a sus comisiones internas independientes de la burocracia y del patrón, nosotros bancamos sus fondos de huelga, sus cortes en la Panamericana, en la Ruta 5, nosotros escuchamos sus voces de sufrimiento y miseria y les ofrecemos nuestro puño cerrado para apartar a los explotadores pero también nuestras palabras de esperanza en que otra sociedad puede ser construída, les mostramos nuestros libros, nuestros análisis, nuestras vidas, con nosotros piensan y se organizan, con nosotros conspiran contra uds. Nosotros organizamos la defensa armada de la fábrica tomada, nosotros impulsamos la política hacia las clases medias para llenar de solidaridad sus luchas. Nosotros estamos con ellos en sus marchas, nosotros acercamos nuestros técnicos, abogados, figuras públicas de la Academia, de los Centros de estudiantes, para que uds, los burgueses, no puedan reprimirlos tan alegremente, para que tengan que reveer si les conviene o no desalojar ZANON o el corte de Kraft, o los campos de Blaquier. Por eso, como somos nosotros los marxistas los que estamos con y dentro de la clase obrera, somos también nosotros los que los lloramos con la angustia más incontrolable, la más indecible, la más irreparable, cuando las torturas de uds (las de los centros clandestinos del 76, pero también las torturas de los talleres textiles clandestinos de hoy, las jornadas interminables de trabajo en los campos de sol insufrible y frío de muerte, también las muertes por los dedos que faltan en las manos de los obreros por la codicia patronal de aumentar tiempos de producción o por no dejar irse del trabajo a un obrero que está por sufrir un ataque cardíaco, por contar los casos más conocidos y “comunes”). Y angustiados hasta el hueso, nos vamos construyendo una dirección revolucionaria, para vengar a nuestra clase, para conseguir para nuestra clase el lugar que le corresponde en la historia, Sr. K: la aniquilación, por las armas, de tu Estado burgués. Y ya cuando las puertas del Castillo sean derribadas por los trabajadores, que afuera tendrán toda la producción, los medios de transporte, los medios de comunicación, los colegios, los hospitales, los campos, tomados por sus manos, tu contínuo mirar al techo y a tu ombligo será lo último que podrás hacer antes que el fuego de las metrallas nos devuelva lo que, desde hace siglos, nos adeudan uds, los burgueses.

“Una al fin me engulle y mientras por su esófago paseo pienso en qué vendrá. Pero se destruye cuando llego a su estómago y planteo con un verso una verdad”.

Nuestras verdades, la de nuestra clase, se dicen todos los días en las voces de nuestros militantes, en el Sindicato Ceramista de Neuquén, en la Comisión Interna de Kraft, en las comisiones internas de los servicios, de las metalúrgicas, de las autopartistas, de los aeropuertos. De los centros de estudiantes de las universidades nacionales, de los centros de estudiantes de los colegios secundarios, en las asambleas de intelectuales que discuten con Carta Abierta, en las centrales docentes, en los talleres de superexplotación de los campos de Blaquier, en los astilleros, en los frigoríficos, en las poblaciones de las comunidades originarias. Esas verdades destruirán el orden social que defendés, Sr. K. Destruirán la forma de producción que defendés e impulsás con subvenciones extraordinarias a los grandes capitales de la Sociedad Rural y la UIA genocida. Sobre los cadáveres de tus defendidos, de tus representados, sobre tus cadáveres, construiremos nuestro Estado obrero, lo expandiremos al mundo entero, se acabarán tu familia y tu propiedad privada, te extinguirás como clase y podrá la nuestra disolverse por fin, recuperar su tiempo de trabajo robado, desarrollar el Arte y la Ciencia y quién sabe qué más. El ser humano de la sociedad libre reemplazará nuestra angustia por días de verdad y flores. Y la muerte de nuestros muertos, la muerte que tu clase, Sr. K, nos impuso en el 76 y nos impone ahora, también les será expropiada, será nuestra, la manejará nuestra clase sobre la de uds, Sr. K, y entonces nuestros muertos no habrán muerto en vano.

noviembre 16, 2011

Preguntas históricas

Voy a copiar un fragmento de Historia del trotskismo norteamericano, de Cannon, el texto es de 1942. El fragmento es extenso, pero necesario:

Nuestro movimiento había sido educado en una gran escuela bajo la dirección y la inspiración del camarada Trotsky, la escuela del internacionalismo. Nuestros cuadros habían sido forjados tanto al calor del estudio como en las disputas sobre las grandes cuestiones mundiales. La gran debilidad del movimiento comunista norteamericano en el pasado, como ya he mencionado en las conferencias previas, era su estrechez nacionalista, no en la teoría sino en la práctica, su ignorancia de los hechos internacionales y su apatía hacia ellos; su carencia de una instrucción real y de un interés serio en la teoría. Esos errores fueron corregidos en nuestro joven movimiento. Educamos a un grupo de gente que procedía en todas esas cuestiones desde las consideraciones fundamentales de la teoría, desde la experiencia internacional, y aprendía a analizar los eventos internacionales. Los misterios del problema ruso fueron resueltos por nuestro movimiento. En artículo tras artículo, folleto tras folleto, libro tras libro, el camarada Trotsky abría para nosotros una visión internacional de todas las cuestiones. Nos dio una clara explicación de las complejidades de un estado obrero en un cerco capitalista, un estado obrero degenerado y dirigido por una burocracia retrógrada pero que aún mantenía sus bases fundamentales.

Alemania se estaba transformando ya en el centro del problema mundial. Trotsky ya en 1931 escribió un folleto que se llamaba “Alemania, la clave de la situación internacional”. Antes que nadie percibió la amenaza creciente del fascismo y la inevitabilidad de un enfrentamiento fundamental entre fascismo y comunismo. Antes que nadie, y más claramente que nadie, analizó lo que se avecinaba en Alemania. Nos educó para una comprensión de esto e intentó preparar al Partido Comunista Alemán y a los obreros alemanes para esa prueba fatal.

La revolución española, que estalló en diciembre de 1930, también fue estudiada y comprendida por nuestro joven movimiento, ante todo con la asistencia de los escritos teóricos y las interpretaciones del camarada Trotsky.

Nos tomamos tiempo en esos días de aislamiento para estudiar la cuestión china. Yo mencioné la semana pasada que durante ese difícil período nuestro movimiento, a pesar de toda su pobreza y debilidad, publicó un libro “Problemas de la Revolución China”. Ese libro contenía tesis censuradas, artículos y exposiciones de la Oposición Rusa, escritos en los días decisivosde la revolución china, 1925, 1926 y 1927. Esa gran batalla histórica mundial se había desarrollado, se podría decir, a espaldas de los ciegos miembros de la Comintern, a quienes no se les había permitido conocer lo que los grandes maestros del marxismo en la Oposición de Izquierda rusa tenían para decir acerca de estos eventos. Publicamos los documentos suprimidos. Nuestros camaradas fueron educados en los problemas de la revolución china. Esa fue una de las razones importantes -de hecho, es la razón importante de por qué nuestro partido tiene una clara y firme posición sobre la cuestión colonial hoy; por qué no perdimos la cabeza con la defensa de China y la lucha de independencia de la India. El significado que este gran levantamiento de los pueblos asiáticos tiene para la revolución proletaria internacional es entendido claramente por nuestro partido. Esa es parte de su herencia de aquellos días de aislamiento y estudio”.

Rosa Luxemburgo en 1906 escribe su Huelga de masas, partido y sindicatos, y en él explica cómo se llega a la Rusia de 1905. RL dice “… sólo la revolución crea las condiciones sociales que permiten un paso inmediato de la lucha económica a la lucha política y de ésta a aquélla, lo que se expresa a través de la huelga de masas. El esquema vulgar sólo percibe una relación entre la huelga de masas y la revolución en los enfrentamientos sangrientos con que concluyen las huelgas de masas; pero un examen más profundo de los acontecimientos rusos nos hace descubrir una relación inversa. En realidad no es la huelga de masas la que produce la revolución sino la revolución la que produce la huelga de masas.”

Las negritas son mías. RL lo hace para discutir con la política del SPD que se enfocaba en las cuestiones parlamentarias y no le prestaba atención a las luchas sindicales que existían en Alemania.

1905 existe como producto de las huelgas de decenas de cientos de trabajadores textiles de San Petersburgo que se dieron en 1896 y 1897, después de la huelga general de los trabajadores del petróleo en 1902 y de la huelga general en las principales ciudades del Sur de Rusia al año siguiente, en 1903, explica el SWP en una nota que publican ayer en un dossier especial dedicado a la pronta huelga del 30/11 en uk.

RL agrega: “En las actuales circunstancias, el proletariado ruso y más precisamente la vanguardia más activa de las masas, no quiere saber ya nada de las huelgas demostrativas, los obreros no entienden más la broma y sólo quieren luchas serias con todas sus consecuencias“.

El tema es ver qué quiere hoy el proletariado inglés, el proletariado yanqui, el proletariado griego. Los índices económicos del Reino Unido muestran que la industria se desaceleró (eso implica que hay un sector importante de la industria que cerró plantas). Algo parecido pasa en EEUU, con un Obama anunciando hace 1 mes la creación de quichicientos puestos de trabajo pero que, el propio NYTimes explica, no alcanzan pero ni en figuritas para recuperar el empleo perdido desde el 2008, mientras los economistas burgueses empiezan a hablar del problema evidentísimo de la falta de innovación tecnológica que azota al pais desde hace 50 años y que hunde a la industria norteamericana en un pozo catastrófico. En una nota de ayer el Guardian cuenta que los subsidios extra que está asignando el gobierno inglés a la industria del acero no alcanzan para evitar que esta industria siga cayendo (una de las principales firmas, Tata Steel, anunció que va a despedir 1500 trabajadores en mayo del 2012). Y la clase obrera? Excusas para ir a la huelga, hay. Económicas y políticas. En Grecia Merkozy hasta cambió al presidente sin golpe de Estado siquiera. La hegemonía de la clase burguesa en Europa tambalea estrepitosamente, pero la clase obrera no sale (la huelga del 30 es sólo del sector público).

El proletariado egipcio en cambio, viene de un proceso de recomposición de su clase con huelgas generales y construcción de sindicatos independientes de la burocracia estatal desde antes del estallido de la crisis. Caemos en cuál es el momento histórico de la lucha obrera en Medio Oriente? Los paros generales en Egipto hasta ahora fueron huelgas de masas. La pregunta es: puede tener Egipto su 1905? Aún sin protagonismo de la clase obrera, pueden ser los fenómenos de Occupy e Indignados el condimento político embrionario para el surgimiento de prontas huelgas de masas políticas en Europa?

noviembre 12, 2011

Momentos. De lo que se trata es de.

Till you’re so fucking crazy you can’t follow their rules…”

Pasó hace como 3 semanas. Lo estaban cortando. De cuajo. Todas sus raíces al viento. Quedó tirado en la calle de piedras, tan antigüa como él. No protestó ni se resistió. Claro, los árboles no tienen SNC. Fue muy angustiante. Muy, muy angustiante. Me detuve sólo unos segundos en esa esquina pero no porque quisiera: sencillamente no podía avanzar. Loca, detenida en la esquina. El movimiento es algo tan extraño. Me quedé para siempre ahí. Años antes me había quedado eternamente en los brazos desesperados de ese hombre sosteniendo a su hijo baleado por la invasión yanqui en Irak. Nunca pude salir de esa foto. “Andáaaa… si llegaste al trabajo ese día, cómo que te quedaste en la esquina?” podría decirse. Claro. El tiempo y el espacio son conceptos que no entiendo ni entenderé nunca. Por eso no puedo seguir sus reglas. Cómo qué reglas. Esas. Estas. Las de este lenguaje, las de este orden social. Las de este sistema. Mi mundo es uno de árboles que son derribados, de movimientos inentendibles, de brazos desesperados. Hay paz a veces. A veces. Son segundos. Pero están. Godoy se levanta y le entrega un cerámico a Santi de la Juventud del PTS. Sus manos se rozan con la molecularidad de la caja-regalo y con las vibraciones constantes de Santi y hay inexplicabilidad bellísima en ese acto. Se abrazan. El obrero sin patrón y el estudiante. Ese momento despierta a los demás (al de la esquina del árbol, al de la foto de brazos desesperados, a todos). Les da un respiro, los sacude.

Canta John, en los vericuetos indescifrables de mi memoria, y llego a casa y busco en google el tema.

A Working Class Hero is something to be.

Un héroe de la clase obrera es algo que vale la pena ser.

Ah!, el placer de entender eso es aún más placentero que escribir, más placentero que sentir la música y los colores y el viento! Ese momento, el del comprender esto, es el más eterno de todos los momentos, es el que sostiene a todos, el que puede mantener el hoy y crear el mañana, planificarlo, prepararlo, crearlo. Este momento de irracionalidad, de despotismo, de explotación, se acaba en esos otros momentos. Se acaba embrionariamente, todavía no llega el final real, tiene que construirse aún. Y de eso se trata todo esto.

noviembre 10, 2011

“There was a time…

… en que la Ciencia Argentina alcanzó protagonismo internacional y logró 3 premios Nobel. Después, un período oscuro llevó a muchos científicos a abandonar el país… Y quedó desvirtuada la visión de la Ciencia y la Tecnología al servicio del desarrollo económico y social del país. Hubo un tiempo en que las Bodegas alcanzaron su apogeo productivo… que luego conoció el ocaso… y sus terrenos quedaron abandonados frenando el desarrollo de las zonas vecinas… Hoy la preservación y preservación de las tradiciones científicas encuentra su correlato en la construcción de este edificio.”

Así empieza el spot que abre la propaganda sobre el nuevo edificio del Ministerio de C&T. Lo que no explica el spot es por qué “se cayó” ese sistema científico local, por qué emigraron los cerebros, por qué las Bodegas Giol cerraron sus puertas.

No lo explica porque explicar eso implica dar cuenta de la Historia, de cuáles son las variables que se juegan en primer lugar siempre y quiénes son, siempre, los que pierden el juego. El “período oscuro” del que habla el spot es nada más ni nada menos que el momento inevitable al que llega un Estado burgués de un país periférico que pretende desarrollar la Ciencia y la Técnica y, encima, también, la industria. Porque el Capital funciona de otra manera. No se puede hacer eso de “yo me desarrollo solo”. No. Nadie se desarrolla solo. Nonono, dice el Capital mientras mueve el dedito como si fuera un péndulo invertido.

Argentina tiene 3 premios nobels cientificos. Claro, no es muy dificil. El cerebro humano es algo prodigioso y hay habilidades que se desarrollan incluso (y muchas veces justamente por eso) en los ambientes más inhóspitos. Pero veamos un poquito más allá: qué investigaban esos premios nóbels? lo que investigaba el Capital internacional: la salud humana (anticuerpos monoclonales, regulación de azúcar en sangre, rol de los nucleótidos en la producción de azúcar). Los tópicos de sus investigaciones quiénes los sufrían? Los países centrales. En esos países se sufría muchísimo el cáncer y el nivel de azúcar en sangre. Llamativamente, no hay registros de esas enfermedades en Latinoamérica. Por el cáncer: quizá sea porque no se registraba. Pero también quizá porque la mayoría de la población, que es pobre y obrera, acá se muere antes de poder desarrollar cáncer (en general y principalmente, por las jornadas extenuantes de trabajo y las condiciones de vida que lleva). Por lo de la regulación del azúcar en sangre: la enfermedad se detecta también en los países centrales, ya que los principales factores ambientales que incrementan el riesgo de sufrir diabetes por ejemplo, son la nutrición excesiva y una forma de vida sedentaria, con el consiguiente sobrepeso y obesidad. Nutrición excesiva y sedentrarismo, no suena a que sea algo que sufran las grandes masas empobrecidas del “tercer mundo”. En Argentina, por otro lado, las principales causas de muerte hace 50 años eran la bronconeumonía y neumonía, meningitis, viruela, bronquitis, tifoidea, tétanos, coqueluche y difteria, tuberculosis pulmonar, diarrea y enfermedades relacionadas, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, neuropatías crónicas, enfermedades del aparato circulatorio, enfermedades infecciosas y parasitarias, del aparato respiratorio (sin tuberculosis), sistema nervioso y órganos de los sentidos y causas externas (accidentes, envenenamientos y violencias). El cáncer y la diabetes no aparecen en la lista. Sí aparecen en la lista de los países centrales: Europa y los EEUU, que era donde el Capital estaba más desarrollado y realizaba investigaciones científico-técnicas apuntadas a resolver los problemas de sus países. La Ciencia orientada a investigar en estas áreas de la salud le sirvía entonces al Capital para mantener un mínimo de garantía de su fuerza de trabajo. No digo que sea la verdad absoluta, pero al menos es para pensar. Que en el país en donde los índices de muerte por Chagas superan ampliamente a los de la muerte por Cáncer, se investigue la segunda y no la primera, es un dato que no puede obviarse y que da fuerzas a mi argumento.

Pero sigamos:

de todas maneras, eso (la investigación orientada a descubrir la cura a enfermedades) es Ciencia?. Esta discusión es larguísima. Yo opino que no. Yo opino que la Ciencia no puede tener un final predeterminado. Si lo tiene, es Técnica, no Ciencia y ya lo discutí un poquito en otro post. Entonces en Argentina en realidad no hay ni hubo desarrollo de la Ciencia. Hubo investigaciones médicas, sí. Solventadas por un Estado que pretendía desarrollar la ciencia y la técnica y la industria nacional. Y que desarrolló investigaciones y cerebro que le sirvieron muchísimo a las burguesías de los países centrales. Desarrolló la Ciencia? Desarrolló la industria nacional? No, no pudo. Por qué no pudo? porque los estados burgueses en donde el Capital existe embrionariamente no cuentan con la uniformidad de clase necesaria para independizarse del Capital imperialista que es el que dirige el mercado y el que establece qué se investiga, cuándo y cómo: las burguesías de los países periféricos no pueden superar el escollo de ver qué fracción de ellas puede dirigir un Estado que está condenado a ser el patio trasero de cultivo de frutas, hortalizas y cuidado de vacas y ovejas que fue y es y será mientras exista la forma de producción capitalista. Y de todas maneras, si pudiera hacerlo (en un universo paralelo en donde no se haya desarrollado el capitalismo sino otra forma de explotación), los beneficios de ese desarrollo hubieran ido a parar a los bolsillos de la sociedad… de empresarios locales, amigos del gobierno. Claro. Tontos no son.

El nuevo edificio del Ministerio de C&T tiene un portal que explica a qué está orientada la “Producción” “científica”: la cuádruple I (I4: “Institutos Internacionales Interdisciplinarios para la Innovación”). Qué es la cuádruple I? (Y después del Doble A esto ya parece una joda). Es el proyecto nac&pop para el desarrollo de la Ciencia en el país. Como lo indica su nombre, la cuádruple I es la manera tiene la burguesía de un país periférico de negociar con las burguesías de los países centrales (el empresario Peter Gruss del Instituto Max Planck de Alemania, los banqueros del grupo Santander que dirigen ahora la universidad bolonizada en Italia, etc) para que estas últimas vengan al país, aprovechen la formación académica y los recursos naturales locales y a cambio dirijan las investigaciones científicas.

Los simpatizantes K deberían querer investigar un poco más en la Historia, porque en ella hay mucho que vale la pena entender. O por lo menos entrar en google y buscar un rato. Este post lo hice en sólo media hora por ejemplo. No es tan dificil, no cuesta tanto, querer saber en qué situación estamos hoy, en que situación estábamos antes, quénes vienen ganando, quiénes vienen perdiendo.

All I want is someone that can resist (I can´t resist, dice Aerosmyth en su “There Was a Time“, pero no me importa). Y somos pocos los que podemos resistir si se sigue tomando tan a la ligera esto de construir un proyecto de “desarrollo nacional y popular” de la mano de la burguesía de un país atrasado, no tanto porque hasta ahora eso no haya sido logrado en ninguno de todos los países atrasados del mundo, sino más bien porque hay un análisis de la sociedad (que se llama trotskismo) que explica científicamente que estas burguesías no pueden desarrollar ni la ciencia, ni la técnica ni la industria, justamente por los lazos de clase que mantienen con el capital imperialista.

noviembre 10, 2011

Tristeza de un Doble A

Ok. Pensemos.

Estalla la (nueva) crisis capitalista. Se desploma el capital financiero. Los estados de los países centrales los rescatan. Los estados recortan gasto público para poder solventar ese rescate. Hay conflicto en Medio Oriente por los precios de los alimentos que subieron producto de la crisis (Libia) y por el proceso de recomposición de la clase obrera que viene desde hace unos 6 años luchando por recuperar los sindicatos (Egipto). Los países centrales, más específicamente Francia e Inglaterra, presentan la propuesta de que la OTAN invada Libia. EEUU se cuela en la invasión (no puede quedarse afuera de esto, faltaba más). Invaden. 2 meses, 150.000 jóvenes pobres y trabajadores insurrectos, muertos. El imperialismo se queda con el petróleo. Retira las tropas. Los PIIGS empiezan a molestar. Deben mucha guita. Mucha. La deuda es impagable dicen varios economistas burgueses. Ok, dice Merkel. Se junta con Sarkozy y hace su cruzada “para salvar al euro”, o sea: que los estados más débiles dentro de la UE ajusten los cinturones del pueblo pobre y obrero. En sus propios países también eh: la edad jubilatoria aumenta en Francia e Inglaterra. A falta de alguien que pueda asumir empezar (y terminar) una Tercera Guerra, el Capital necesita seguir apropiándose de tiempo de trabajo impago por más tiempo. Los PIIGS se rebelan. Momento; no los PIIGS: el pueblo pobre y obrero encerrado en esas fronteras absurdas que dibuja el Estado burgués para dividir a la clase. Se levantan en Atenas, en Roma. Surgen “Indignados” en Puerta del Sol, en Franckfurt. Los anglosajones son más “cool”: ellos son “Occupy”, la tienen más clara. Wall Street, Londres, se llenan de cientos de miles de jóvenes que dicen “ocupá!”, toman las plazas y las principales avenidas (y patios de catedrales) y se quedan a dormir en carpitas de nylon con dispensers de agua potable que les traen los familiares y algunas empresas que caen incluso, con merchandising inspirado en el fenómeno. Los occupy y los indignados no quieren los recortes estatales, saben que eso no está bueno. Está bien, es un reflejo de autodefensa de las clases medias principalmente. Igual el fenómeno tiene un abanico amplio, amplísimo, de alcance. En Rusia por ejemplo, las máscaras de V de Vendetta las llevan puestas unos hombrezotes de unos 30 añotes con cara de “no me gusta la gente inmigrante del Cáucaso del Norte” y marchan contra Putin, para que dimita “como se fueron Mubarak y Khadaffi”. Y marchan indignadísimos, y ocupan Moscú. Son unos 16000 (7000 según la Policía, 25000 según ellos mismos, por lo menos que lo exacto sea el promedio, no?). De vez en cuando se acerca algún intelectual a hablarles un rato. La Policía no los jode mucho, no están cuestionando realmente algo. Bueno, en realidad sí. Pero no se dan cuenta, así que no son peligrosos por el momento. Merkozy viaja a EEUU, a Brasil, a China, a Japón. Negocia, cierra tratos, rompe acuerdos, los vuelve a formar, los cambia, les da una vuelta, los vuelve a levantar. El superhéroe de la clase burguesa está en su salsa: habla y habla y conspira y especula y las bolsas suben y bajan y vuelven a subir y vuelven a bajar, se desploman un martes y amanecen florecientes un jueves. Mientras el Capital sigue desfalleciente. Inmola a un par de sus representantes y Papandreu y Berlusconi se van. Pero la productividad no aumenta a los ritmos que se supone, algunos capitalistas se van al pozo, los demás miran cómo se caen y sonríen: esta es la nuestra, se dicen, sólo falta que caigan un par de bancos más, un par de firmas más y listo el pollo. Pero los estados andan por ahí de salvadores, entonces en realidad es más complejo el asunto. El Capital respira, con aires de muerte, pero respira aún. Mientras, Europa (y EEUU) se tiñe de centro derecha para las prontas elecciones 2012.

Se abre entonces un espacio en el universo de la humanidad. Es un espacio de dudas. Qué hacer? Occupy, Indignados, No Global, Stop the War, allá lejos, en 1972, los científicos de Towards a Science for the People miran y sonríen. Claro, ellos tenían algo más concreto contra lo que rebelarse: estaba Vietnam. Eran los 70, además. Así cualquiera. Bueno, igual los hippies de los 60 también miran y sonríen. Pero ellos lo hacen por nada en particular, esa gente sonreía siempre.

Están todos.

Momento.

No.

No están todos.

No, no, falta algo.

Falta algo, no se ve? Falta algo!

Dónde está el plan? La estrategia? Quién la escribe? Quién la sostiene? Quién? Quién!?

Tristeza de un Doble A, al principio, parece como que se ríe, hay variación sostenida y turbulenta, casi caótica. Y una ve a los jóvenes en las plazas tomando el té, cantando, charlando un rato. Leyendo? Sí, a veces. En un momento (el 2.13) hasta se puede ver a los riots en Inglaterra, como en cámara lenta. Pero todo igual parece muy vacío. O sea, es evidente que está pasando algo importante. Pero está tan vacío. El minuto 3.14 dice BASTA. Hay un despertar, hay algo que dice “acá falta algo che”. Hay silencio. En seguida, hay silencio. El lapso entre el 3.43 y el 4.03 es eterno. Eterno y necesario. Entra el piano y hay una pequeña disputa, se repiten, se alternan, y dicen “claro, che, mirá quiénes no salieron todavía!”. El 6.05 es clave. Porque abre paso al 6.36, que entra, irrespetuoso. Muy caótico igual, muy sin flechas ni dirección ni sentido. Ah!, pero había más ahí atrás eh… Se unen varios instrumentos, no los distingo a todos, pero son bellísimos. El 7.40 es sublime y se extiende hasta el 8.01. Ahí cambia el tiempo. Aparece un hombre en una línea de producción. Está clarísimo. Es re obvio, se re ve. El bandoneón nos transmite en murmullos lo que está diciendo. Lo dice tan bajo, tan bajo, que el minuto 9.22 es casi imperceptible. Hasta que llega el 13.09 y se escucha con más fuerza, se apaga por un momento… qué cagada, che, está re dificil verlo ahora! Otra vez el silencio! no! el minuto 13.55 es innombrable. Y aparece él: el 14.22. Ahí está. Se escucha tan nítido. Tan transparente que casi no se ve. Qué problema. El 15.00 es de furia, porque la palabra ya fue dicha y aún no hay final del tema. Y del 15.52 al 16.03 ya todos sabemos que la clase obrera, su vanguardia, su partido, todavía no salieron a la escena. Están ahí, encerradas en el Doble A de Piazzolla. Justo ahí se fueron a esconder…. tan cerca de que aparezca otra A y nos recuerde cosas terribles que hace el Capital para mantener su orden… tan cerca de Alemania, en donde aparece en el mundo el Doble A y también… el marxismo.

Bué.

Cosas que una ve, de vez en cuando.

Justo ahí te ibas a esconder, clase obrera, sujeto histórico de mi Revolución.

Agregado final:

Tristezas de un Doble A lo graba Piazzolla en Buenos Aires en 1970, cuando la clase obrera florecía en Argentina, había habido revolución en Cuba, 2 años antes el Mayo francés, y así.

El AA, ese bandoneón alemán originario, no se fabrica más.

El Capital sí se sigue imprimiendo.

Pero no lo lee nadie.

Cosas que pasan.

noviembre 9, 2011

Notas

Sale una nota hoy en el Guardian sobre la pronta renuncia de Berlusconi después de aprobar el ajuste que le pide a Italia la UE. Movidas interburguesas, bla. Lo interesante de la nota es un párrafo (siempre lo interesante se muestra como al pasar, como si no estuviera ahí realmente) que toma las declaraciones del ex canciller británico del partido laborista (Alistair Darling), que dice “la situación que enfrenta Europa es por lejos, peor que la crisis bancaria desatada en el 2008” y que “si no se sale de esta nueva crisis antes de Navidad la eurozona se derrumba”. El tipo sigue: “Me desespera cómo los líderes europeos se mantienen constantemente por detrás de los hechos” “Dudo que la gente sea consciente de la gravedad de esta crisis ni de la fuerza con la que nos va a golpear”.

Mientras, Lagarde (la que dirige el FMI) se fue a dar un paseíto por Pekin, a explicarle a los chinos que “Asia no es inmune a la crisis“.

La burguesía de los países centrales está intentando reacomodar sus fichas y en el camino algunas de sus fracciones se van viendo obligadas a mostrar un poco un pensamiento racional. Eso es lo evidente, lo que se ve en la superficie. Lo otro no aparece todavía y es dificil analizarlo, mucho más, entenderlo.

En estos momentos hay una marcha de 20.000 estudiantes en Londres contra los recortes al presupuesto estatal en educación. Pero no basta.

La prensa europea publica como parte de sus noticias habituales, una nota sobre el 11/11/11 en la que se explica que “el número 11 representa la dualidad de lo bueno y lo malo de la humanidad”… y entonces una recuerda que realmente vivimos todavía en una época muy oscura de la historia de nuestra especie, en la que los análisis científicos de lo real son obviados, anulados, olvidados, y en su lugar se cree en conceptos que no explican los fenómenos que observamos.

En Francia, Cannes parece una ciudad en guerra. Y esa apariencia dice mucho sobre la esencia. Se llama Historia. O Lucha de clases. Adentro del fuerte están los burgueses, en este momento, discutiendo el plan para el G20. Afuera del fuerte están los obreros. Y las dos clases se vienen peleando feo desde hace tiempo porque una de ellas, la clase burguesa, es una ladrona empedernida de tiempo de trabajo y eso no se perdona ni se concilia ni nada.

 

Y todo, todo el tiempo, recuerda lo necesario que es un nuevo orden social, que nos saque de estas tinieblas asfixiantes y absurdas, indecibles. Qué 21 días más eternos los que nos separan de ese ansiado 30 de noviembre de huelga general en la cuna del Capital!

noviembre 4, 2011

Porque está ahí

“Por qué querés escalar el Himalaya?

Porque está ahí.”

Entrevista de la National Geographic a un escalador, 1984.

 

El barrio obrero y pobre de Tottenham en Inglaterra no se esperaba el fenómeno Occupy Wall Street teniendo algo que ver con la revuelta popular de ese 4 de agosto después que la Policía inglesa asesinara, como suele hacer, a un laburante pobre de ese barrio. Pobre y negro, claro. Digo “no se esperaba” no en el sentido de una conciencia de lo que pueda venir sino en el sentido de que no estaba preparado (el barrio, es decir, la clase obrera que forma las barriadas obreras y populares de Tottenham) para una respuesta, un BASTA a la represión policial, la opresión constante y asfixiante que impone el orden social burgués sobre los trabajadores, no sólo mediante la dictadura abierta que impone hacia dentro de las fábricas sino también hacia fuera de ella: en los barrios, las casas, las plazas. Decía: no se esperaba la clase obrera inglesa de uno de los barrios pobres de Inglaterra la respuesta de fuego y combate valiente, heroico, que dieron los jóvenes neets – not in education, employment, or training- británicos.

La “ciudad esmeralda” tampoco se esperaba la irrupción de 40.000 jóvenes indignadísimos con la OMC, ese 30 de noviembre de 1999. Menos, los combates que siguieron hasta el 5 de diciembre.

Las cosas aparecen, en este mundo, de manera inesperada.

Inesperada?

Bueno, no tanto. En realidad hay algo.

Dónde?

Ahí.

Bueno, pero dónde.

Cómo dónde? No lo ves? Ahí. En las fábricas. En su adentro y en su afuera. En las casas también, hacia dentro y hacia fuera. En los colegios, los hospitales, las cárceles, los ministerios, las casas de gobierno. Es algo que inunda el aire de una pestilencia peculiar. Huele a represión, a explotación, a opresión. Históricamente surgieron grupos de personas que vieron la manera de luchar contra ese algo que está ahí. Dijeron que había un elemento llamado “clase obrera” que podía representar una manera de luchar por derribar el orden impuesto por el Capital. Esos grupos de personas hoy siguen diciendo eso. Se organizan en partidos. Sacan declaraciones. Hacen política. Organizan e impulsan vanguardias dentro de la clase obrera, para, en el momento correcto, derribar ese algo.

El tema es cómo se hace eso. Los Occupy London, Wall Street, Oakland, quieren ocupar. Las plazas, los bancos, el Estado. Piden “más democracia”. Como pedían los No Global en los 90. Nosotros, los revolucionarios, los que hablamos de y existimos en la clase obrera, no queremos ocupar. Queremos derribar. Por qué? Porque al Estado burgués no se lo ocupa, se lo derriba. Y se construye otro Estado en su lugar, uno que represente los intereses de la clase obrera, que son los intereses de la mayoría de la humanidad.

Por qué queremos derribar el Estado burgués?

Porque está ahí.

Y duele en nuestros cuerpos.