Archive for octubre, 2011

octubre 27, 2011

PERPETUA. POR FIN.

“All the world’s a stage,
And all the men and women merely players.
They have their exits and their entrances,
And one man in his time plays many parts,
His acts being seven ages.”

As you Like It – William Shakespeare (1559)

 

Ve las sombras que le cortan el cuerpo desde las rendijas.

Sus ojos celestes perdieron su color, ya no hay cara de ángel ahí.

Está solo. Y podrido por dentro y por fuera.

Entra la brigada de jóvenes revolucionarios, los que están organizando la defensa militar del soviet de Buenos Aires, lo van a buscar a él y a los demás. Acosta, Pernías, Cavallo.

Astiz mira las paredes sucias de la cárcel y piensa “hasta ahora me salió barata”. Sonríe. No se espera lo que vendrá en segundos.

La brigada lee la resolución de los consejos obreros de Argentina, lo firman los consejos obreros de Chile, de Brasil. El resto de Latinoamérica aún está luchando por derribar sus estados burgueses, imponer la dictadura del proletariado. No falta mucho igual, todo a su tiempo. La revolución es permanente.

Astiz escucha las palabras y la explosión de la bala saliendo de los fusiles de la milicia obrera. Y se derrumba en el suelo, muerto. Después de él caen los demás, uno por uno.

El ser de los 70 renace, fuerte, con programa claro, revolucionario, y el ser genocida cae como en un precipicio sin fondo, eterno.  El escenario muestra el fin de esta obra y el comienzo de una nueva.

Y yo puedo respirar como nunca, el corazón se me calma, se relajan los músculos del cuello, hasta el pelo se hace más leve, el cuerpo entero siente ganas de seguir.

Ahora lo tenemos ubicado.

Sabemos dónde está, de manera PERPETUA.

Ya sabemos dónde ir a buscarlo.

POR FÍN.

octubre 21, 2011

La Calma

Los tipos se pusieron con 300 millones de euros, juntaron aviones y milicos y cayeron sobre los pozos petroleros a decirle a cuanto se anime a escuchar, que Libia o es de Khadafi o es del imperialismo. Liquidada la vanguardia de izquierda (el Comité 23 de febrero) en base a bombardeos constantes y fusilamientos traídos por la invasión de la OTAN, muerto el antes socio y ahora contrincante Mouammar Kadhafi, los empresarios dijeron “esta es la nuestra” y se tomaron un avión (no de los Mirage, de los otros) limpito y veloz y de la mano de papi Sarkozy, desembarcaron con sus valijitas de negocios en Trípoli. Y es que Francia, tercero en el ranking de los países que albergan millonarios en base a la especulación inmobiliaria, busca recomponerse de la crisis capitalista originada por la especulación inmobiliaria… en base a las fuerzas productivas de lo que antes era una colonia italiana.

Los “rebeldes” libios del CNT, se sabe ahora, firmaron en abril (a 1 mes del comienzo de la invasión imperialista) un acuerdo con Francia para que ese país se quede con el 35% de los 44 millones de barriles de petróleo que representan las reservas de esa región del Medio Oriente. Sin embargo, parece que estos mercenarios quieren negociar mejor y ya tienen una Inglaterra y un EEUU que también se habían puesto con bastante (350 millones de libras el primero, 500 millones de dólares el segundo) para regatear los montos. Italia es la que le viene haciendo mejor con su contrato petrolero cerrado a principios de febrero y hasta el 2042.

Mientras, en la superestructura del capital financiero, el superhéroe Merkozy encargado de protegerla, parece que anda con dudas sobre su existencia, no cierra acuerdos consigo mismo y parece ser que incluso, podría resolver suicidarse.

Y los mercados andan “tranquilos”.

Ayer, cuando salía de la marcha por Mariano, las luces amarillas del alumbrado de la Avenida de Mayo atenuaban todo y el aire no era viento.

Entre las cosas, entre los fenómenos físicos, químicos, sociales, políticos, económicos, hay intervalos. No se perciben como tales, en general se supone que “ok, ya pasó”, porque son intervalos de calma. Pero no. No pasa nunca. Nunca. Aunque Inglaterra y EEUU no digan nada por ahora, aunque los mercados estén “estables”,  la crisis capitalista sigue. Sigue también el proceso de recomposición de la clase obrera en Medio Oriente, no sé en Libia porque los más valientes, los más valiosos, fueron ya masacrados, pero la recomposición sigue en Medio Oriente dentro de Egipto.

Y sigue también esta tortura eterna, del grado de un embrujo sin nombre, cruel y liquidadora, de saberte muerto, Mariano. De entender que nada nunca jamás te salvará de ellos.

Hoy ya es 21 y pasó 1 año y 1 día, pero vos corrés otra vez, caés otra vez, la bala destroza todo otra vez.

Hay una aparente calma entre las cosas. La tienen hoy los mercados financieros, la tienen los diarios que no te mencionan más que para contar detalles de ayer.

Yo reclamo esa calma en mi cuerpo, incluso aunque sea aparente, para que se recomponga un poco mi sangre alborotada y mis músculos tensos. Sólo un poco. Para poder entender con calma las cosas. Y seguir.

octubre 21, 2011

Mil banderas y la Plaza.

Llegar a casa, buscar desesperada la canción que ya sos vos… y encontrarlos a ellos. Sonriente ella, adornada de celeste y blanco y de “pasión ferroviaria”.

Y este dolor y esta furia que crece y se agiganta y coloniza la sangre, como en oleadas tormentosas e incontrolables.

Mariano que estás PRESENTE!

Pero que no estás.

20 de octubre sin fin.

octubre 19, 2011

“Compañero del alma, tan temprano”

“…Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida….”

Elegía – Miguel Hernández

Cielito Lindo, por Paco de Lucía. Empanada gallega y un postrecito de chocolate. Afuera la lluvia sigue. Parece que no hubiera parado desde hace tanto. Los acordes rebotan en los espejos, los hacen más lánguidos, hasta se huele como un aroma a música celta, música árabe que se extiende por la alfombra de colores, rosa, lila, amarillo, marrón, algo de naranja. Hay sonidos de fiesta en el aire, colores de fiesta en las cosas, gustos del viejo hogar en mi mesa de martes 18 de octubre. Y sin embargo ella sigue, omnipotente y eterna. Leo los comunicados: varias organizaciones llaman a la marcha del 20, a un año de su asesinato por la burocracia sindical. Y sé que ese jueves, Mariano, vas a caer otra vez sobre las vías del Roca, otra vez surgirá la aceleración incontrolable de ese 20 de octubre de 2010 cuando las palabras “mataron a un militante del PO” resonaron desde el mediodía hasta la tarde, desde la tarde hasta la noche, desde la noche hasta siempre y hasta hoy. Otra vez se caerá el mundo, las ganas de todo. Otra vez nos robarán la savia de los árboles, el negro-azulado de los tordos en los parques, las sonrisas confundidas en el viento que cosquillea en las orejas y enreda el pelo, como sin permiso, bellísimo. Otra vez el universo colapsará en caos y turbulencia desaforada de gritos y lágrimas interminables que pinchan fuerte en los músculos, los agrietan, asfixian los ojos que ya no quieren ver savia ni aves ni viento ni aire ni fuego ni nada, ojos que quieren que tu muerte, Mariano, haga morir a todos y a todo. Porque entonces será justicia real. De una vez y para siempre.

Qué ofrecerte, Mariano, si no podemos darte lo que te hacía vivir.

Qué ofrecerte si nuestra Revolución está tan lejos y cuesta tanto.

Qué ofrecerte si no podemos darte nuestra vida que es nuestra Revolución, la que nos unía más allá de las siglas.

El mundo está feo, Mariano. Desde que te robaron de nosotros, las cosas empeoraron. Hubo más muertos. Acá y en todos lados. Nuevos procesados, nuevas represiones, nuevos avances de ellos sobre nosotros. Cayeron muchos pobres de las barriadas del sur de Capital a manos de la Policía del Gobierno “nacional y popular” y cayeron los Qom a manos de la Gendarmería del Gobierno “nacional y popular” y nuestros desaparecidos siguen desaparecidos y nuestras mujeres siguen secuestradas por las redes de trata de la Federal y la Bonaerense y nuestros jóvenes siguen perseguidos por las fuerzas represivas, que ahora patrullan los barrios del sur y de la provincia y levantan a los chicos que toman cerveza en la plaza para enseñarles que no se puede ser joven de risas y de amigxs feliz con sólo el pasto y una cerveza bien fría o un poco de marihuana que desestructuren un poco toda la porquería que nos imponen, en un país, en un mundo como este. La clase obrera no sale todavía. Y hay 150.000 pobres y obreros que en Libia caen por no estar ni con Kadhafi ni con la OTAN, por no aceptar medias tintas, como no las aceptabas vos. Caen también en Egipto. Y son apaleados en España, Atenas, Londres.

Me acuerdo que el 21 de octubre pasó como pasan tantos días. Y pasó el 22 y el 23 y el 24 y el 5 de noviembre y el 12 de diciembre y así. Y sabés qué, Mariano? ya no pasan más los días. No pasan. Tu ya no estar más es eterno entre nosotros. No podemos nombrarte sin que se nos inunde el alma de tristeza y de furia y de deseos de destruir esa cadena agobiente que es el tiempo y traerte de nuevo, devolverte a los altos andamios de las flores.

Pero no podemos.

Sólo tenemos una cosa por ofrecerte. Es algo que llegará cuando los que te llevaron a vos, los que los apañan, los que les pagan sus sueldos, los que se paran sobre ellos para gobernar, se abalancen sobre el pueblo pobre y obrero y se encuentre antes con nuestros cuerpos, enfrentándolos, diciéndoles en su cara de parásitos explotadores, que hasta ahí llegan porque ahí estamos nosotros, esa vez sí, con vos.

Y el Mariano Ferreyra PRESENTE!!! se hará un sólo grito con el de VIVA LA REVOLUCIÓN OBRERA Y SOCIALISTA!!!

Será lo último que el lenguaje se permita antes de hacer justicia, cuando el metal de muerte y de fuego, blandido en las entrañas de su poder y de nuestra rabia, destrocen por fin, por fin, Mariano, por fín, sus cuerpos. O los nuestros. Se alegrará la sombra de nuestras cejas, y tu sangre se irá a cada lado. Y estaremos en paz.

octubre 16, 2011

Y eso fue todo

Los tipos salieron y salieron en todo el mundo. Tomaron las calles de Londres, Madrid, Tokyo, Paris. Un par en Argentina también se movilizó al Obelisco (yo pasé un rato, no eran muchos). Se comunican repitiendo lo que dice el que pide la palabra para que se escuche desde atrás de todo. Queda raro, todos diciendo lo mismo. Y no diciendo nada. Me acordé de los 60. No porque los haya vivido, yo nací más de 20 años después. Me acordé por las pelis. Siempre, en toda película de corte clásico, aparece algún hipie. Pelo largo, hablar lento, movimientos acompasados, trencitas quizá, ropas de colores claros. Esos tipos fueron interesantes. Aparecieron en todo el mundo. Y desaparecieron, claro. Con John.

Los indignados también aparecen en todo el mundo. Toman plazas. A veces, como quien no quiere la cosa, hasta chocan con la Policía. Pero no tienen un objetivo claro. Menos, cómo lograrlo. Y surgen cosas raras. Como un Chomsky diciendo que acá lo que falta es la clase obrera. Y un Zizek explicando a muerte que los indignados no son comunistas, que no-son-co-mu-nis-tas (ya estás viejito, Zizek, a nadie se le había ocurrido semejante disparate).

Ellos, los de siempre, sí tienen su objetivo claro. Tan claro, que, incluso a pesar de sus diferencias y contradicciones por quién se queda con la manija del asunto, se juntan, discuten, se organizan. Y pegan. Parece que el golpe llega el 23 de octubre.

Mientras, la clase obrera mira desde afuera, con la ñata contra el vidrio. No va a las plazas porque está cansada de trabajar 8, 10, 12 horas por día. Si es sábado quiere dormir un poco. Comer. Pasar tiempo con sus hijos. Y como no tiene dirección revolucionaria, viene para atrás.

Los indignados se cuentan entre ellos su indignación, su rabia, su desazón. En Roma, un sector de los 200.000 que se movilizaron, la pudrió un poco. En Nueva York, de los 2000 que se movilizaron, 24 quedaron detenidos.

Y la Huelga General se nos escapa entre los dedos, dice “acá, acá!!” y enseguida se esconde, como caprichosa, como sin entender que sin ella todos, lo que queda de los hipies, los indignados, todostodostodos, estamos perdidos.

300 laburantes en España dicen haberla encontrado. Los trabajadores del sector público de Inglaterra (unos 3.000.000), también. Los últimos anunciaron su aparición para el 30 de noviembre. Los 45 días que nos separan serán de esperar y ver.

octubre 12, 2011

Volver con muchas flores, mucho color

No se ve el cielo (cerré el techo para que no se moje el patio), pero debe estar muy oscuro. En casa la lluvia repiquetea lindo y (no se pregunte por qué) suenan los acordes variabilísimos de Días y Flores. Allá tampoco se debe ver el cielo. Las urnas deben estar repletas de manos que se acercan y dejan sus sobres. Casi puedo ver el gesto en la cara de Oscar (nunca le hablé, pero lo conozco tanto), su sonrisa de laburante que se bancó muchas feas, esa sonrisa que se empeña en aparecer en el mundo, hacerse ver, hacerse real. La rabia (me recuerda Silvio) también siempre anda por ahí. Porque en Kraft la burocracia es una espina que duele en las columnas de lxs trabajadorxs, que organiza campañas sucias, mentirosas. Que hincha ovarios y huevos. La rabia, coño, paciencia, paciencia dice Silvio. Y Oscar y lxs demás, sus compañerxs, saben que sí, que hay que tener mucha paciencia.

Hoy hay elecciones en Kraft, la fábrica de Warren Buffet, el 2do hombre más rico del mundo. Ese 2do hombre más rico del mundo que las fuerzas represivas del Gobierno Nacional y popular defendieron con palos, gases y corridas cuando lxs trabajadorxs dijeron BASTA y salieron a cortar la Panamericana, acompañados por los estudiantes aliados de la clase obrera de las facultades de Ciencias Sociales, de Filosofía y Letras, de Psicología, de Exactas y Naturales, de Derecho, de Económicas de la UBA, de secundarios, de terciarios, pero también de trabajadorxs de otras fábricas, de los servicios, docentes, trabajadorxs estatales.

Oscar los mira a todos.

Sonríe, cómplice, con Lorena, con el Poke. Se reconocen a lo lejos porque son la misma cosa. Tras sus posturas duras, firmes se esconde la ternura necesaria para enfrentar tanta podredumbre cotidiana en las entrañas del Capital.

Son las 7.19 pm y todavía no se conocen los números, pero no importa. Ellos, ellas, saben que vienen ganando desde hace tiempo: son clase obrera y están haciendo política. Después de 36 años de la liquidación que sufrió su clase, no es un dato menor.

Las manos siguen llenando de sobres las urnas del turno tarde y la clase obrera se para sobre sus pies, apunta su cabeza hacia adelante y le dice al orden burgués “acá estoy y te enfrento”. Y las flores salen del barro y danzan, atraviesan el espacio y el tiempo y hay 36 años que se levantan y dejan pasar el hilo de continuidad con la vanguardia obrera de los 70 que supo tomar fábricas y luchar (con muchas direcciones traidoras y con muchas direcciones mal preparadas, pero luchar).

Hoy es un día especial para la clase obrera de este país, que vuelve con muchas flores, mucho color, a hacer política.

Eso, por sólo existir, nos trae una nueva pequeña victoria en esta guerra constante contra el Capital.

octubre 7, 2011

Come l´acqua, come l´aria, ci riportano el Valle

Hay unos locos en Roma que parecen no haberse enterado, o pareciera no importarles (como no les importa nada en general de lo real monótono que suele andar pululando en el mundo y por eso se inventan sus propios mundos de colores y telas y luces y escenarios) que la calificadora Fitch le acaba de bajar la nota a Italia (y a España).

Actores, técnicos, bailarines y músicos. No sabemos cuántos son pero están en el Teatro Valle, Teatro del Lido di Ostia, el Volturno Teatro, el Cine Palazzo di San Lorenzo y el Teatro Marinoni, desde hace 4 meses. Se quedaron en sus escenarios y sus butacas porque los recortes del gobierno quieren sacarles su Arte. La lucha empezó cuando varios países de Europa, entre ellos Italia y España, anunciaron, después de rescatar a los bancos, que vendían todo. Y estos locos, se metieron en sus teatros y dijeron “no”. Y dicen que van a seguir. En su acto heroico se mezclan esperanzas válidas  “Está el sector público y el sector privado. Nosotros queremos crear un tercer sector que no esté controlado por nadie y esté controlado por todos”. Pero ese “controlado por nadie y todos” tiene que construirse. La falta de dirección revolucionaria se hace sentir otra vez.

Así y todo, con sus limitaciones, los locos estos se quedan, hablan, pintan letras rojas en telas gigantes y las cuelgan de los balcones de sus teatros:

Como el agua, como el aire, recuperaremos el Valle.

Yo sabía que los artistas tenían que salir.

octubre 6, 2011

Caídas

“El modo de producir los medios de vida de los hombres depende, ante todo, de la naturaleza misma de los medios de vida con que se encuentran y que hay que reproducir. Este modo de producción no debe considerarse solamente en el sentido de la reproducción de la existencia física de los individuos. Es ya, más bien, un determinado modo de la actividad de estos individuos, un determinado modo de manifestar su vida, un determinado modo de vida de los mismos. Los individuos son tal y como manifiestan su vida. Lo que son coincide, por consiguiente, con su producción, tanto con lo que producen como con el modo como lo producen. Lo que los individuos son depende, por tanto, de las condiciones materiales de su producción”.

Premisas de las que arranca la concepción materialista de la Historia – La Ideología Alemana

Marx y Engels (1845-1846).

Desde el 2005 hasta el 20 de junio del 2011, 25 trabajadores.

Del 20 de junio a hoy, 5 más.

El último de esos 5 fue este lunes 3/10/11.

La ONF en 25 años redujo en 1/3 su personal y ya anunció para el 2012 y hasta el 2016 el recorte de 600 puestos más, en el marco del recorte del gasto público anunciado por Sarkozy por la crisis capitalista.

El lunes 3/10/11 el Dexia cae, por la crisis capitalista, y Sarkozy vuelve a la carga y lo salva otra vez, como hace 3 años.

Pero al trabajador de la ONF no lo salva nadie. Los maltratos constantes de los jefes y la amenaza constante del despido se hacen fibras astilladas que crecen en su sangre y se envuelven en sus huesos, haciéndolos más densos, más pesados, concentrándose en los párpados, en las terminales nerviosas debajo de las uñas, abarcándolo todo, colonizando sus labios, adueñándose de sus dientes, su lengua, robándole las papilas gustativas, tanto que ya no siente el gusto de las manzanas ni la textura de la crema, ya no puede disfrutar de la poesía, no tiene ganas de sentir el mar y la sal en los poros o el viento de octubre soplándole entre los dedos mientras camina hasta el trabajo. El mundo se le vuelve insoportable, insufrible, insostenible. La angustia le crece en el cuerpo, enferma a sus células, las células no quieren, no pueden recuperarse y entonces caen los tejidos y los órganos se descomponen, todo se le inunda de olor a muerte y tristeza… y hay un “basta” que ya no puede posponer más.

El lunes 3/10/11 el trabajador de la ONF, cae, por la crisis del Capital, y Sarkozy ríe junto al Dexia.

El Capital mata. Adentro de sus fábricas. Adentro de su Estado.

Afuera, donde todavía existen las ganas de sentir el mar y la sal, donde todavía los dientes se dejan ver tras las sonrisas que también, todavía, existen, acá, Afuera, las muertes obreras, las muertes de los trabajadores, dan vida a la resistencia, dan impulso a la lucha por la Revolución que abolirá la subsistencia, que nos hará superar nuestras muertes cotidianas, silenciosas, que nos devolverá a todos, por fin, la vida.

octubre 5, 2011

Las calles de quién? Las nuestras!

El flujo turbulento de energía (aparentemente) descontrolado avanza sobre cadenas de celulosa vecinas y las desarma, se apodera de sus enlaces covalentes, puentes de hidrógeno, rompe uniones moleculares estables y las llamas crecen y la energía se transforma en plasma que baila entre amarillos y rojos encendidos. Las llamas  las sostienen los trabajadores de la compañía de electricidad T Clarke, una de las 7 empresas de electricidad de Inglaterra que quiere imponer un nuevo contrato laboral, precarizado, que desconoce los derechos conquistados por la clase obrera inglesa con Historia de sangre y de muerte. Hay un momento en que el espacio conocido como Oxford Street se abre y se atorbellina. Su ubicación geográfica y temporal ya no basta para comprender dónde está y qué pasa: para saberlo hay que explorar más profundo en el espacio y el tiempo, salirse de las coordenadas habituales, desestructurar lo estructurado, irse a 1700, a 1800, 1900, saltar de Londres a EEUU, de EEUU a unos años antes en El Cairo, en Mahalla, o antes, en Córdoba, Argentina, o en los cordones industriales de Chile o los altos de Pulacayo, en Bolivia, y más. El viaje es confuso y contradictorio y dificil. Pero es increíble.

Los trabajadores de T Clarke se reúnen enfrente del centro comercial Park House y queman el contrato nuevo que quieren imponerles. Es miércoles 6/10/11 y son las 9 am del hemisferio norte, pero no importa. Scotland Yard avanza. Los trabajadores mantienen sus puestos y defienden la calle, porque es suya: el cemento, los cordones, los transportes que la recorren, los calzados que la pisan, son el producto de su trabajo, son suyos.

Desestructurado el espacio y el tiempo, esta operación está permitida: al lado de ellos se ve cómo Wall Street cae en números del Capital y sube en números de trabajadores que ven que el sueño americano es en realidad una terrible pesadilla.

Los consultores ingleses explican por qué la cosa está fea para Inglaterra, y se viene peor, con doble recesión incluída (sea lo que signifique eso… por los gráficos, parece muuy feo).

La IV Internacional no fue reconstruída aún y la clase obrera ya está mostrando en todo el mundo que la necesita.

Por el momento, este 30 de noviembre hay una prueba de fuego para Europa cuando 3 millones de trabajadores del Reino Unido salgan a las calles desestructurándolas, encendiéndolas con la fuerza de su clase, desarmando cadenas de explotación, haciendo vibrar el aire, la luz, la tierra, al grito de  “Whose Street? Ours Streets!!

octubre 4, 2011

Salvar a Minerva

Se encuentran, sus manos derechas se extienden y se sacuden con fuerza. De un lado él, Nestor Kirchner, por ese entonces Presidente de Argentina. Del otro, Peter Gruss, empresario, con un diploma de científico colgado seguramente en sus oficinas de DeveloGen, empresa fundada por él, inserta en el negocio de la producción de medicamentos que actualmente lidera Boehringer (con la que DeveloGen está asociada para sacar nuevos productos al mercado farmacéutico). Antes de convertirse en empresario, Peter estudió Biología. Por eso, dirige la Sociedad Max Planck (desde 1986) y fue ahí en donde se entrevistó por primera vez (era el año 2005) con quien sería su futuro socio en el tercer mundo. Peter, ni lento ni perezoso, es también miembro del Consejo Asesor del Deutsche Venture Capital, un fondo de inversión alemán desde el que dirige qué montos de capital van a ir a parar a qué desarrollos que se convertirán en nuevas mercancías que los trabajadores científicos, técnicos y ayudantes de laboratorio en Alemania producirán para competir en el mercado, perdiendo horas de trabajo no pagas en el camino, de las que se apropiará Peter para mantener su nivel de vida, sus “inversiones” y esas cosas que hacen los capitalistas.

Peter sacude su mano y piensa en los miles de millones de dólares que entrarán en sus cuentas bancarias cuando el Polo Tecnológico que este Presidente de Argentina le promete será construído en breve, reúna a los miles de cerebros que la Universidad de Buenos Aires, el CONICET y sus institutos satélites, y se desarrollen nuevas investigaciones en el campo de la neurobiología, terapia génica, física de materiales, matemática aplicada a la economía, etc, para el Capital. Peter está feliz.

Nestor sacude su mano y piensa en los miles de millones de votos que obtendrá su partido en las elecciones del 2007 cuando su esposa suba a la candidatura con un nuevo as bajo la manga:el discurso del “desarrollo científico y técnico nacional”. Nestor está feliz.

Desde la página del Instituto Max Planck Peter explica que “La Ciencia necesita de los negocios tanto como los negocios necesitan a la Ciencia”. Y, dando por sentado que “Ciencia”, bajo este orden social, es “Técnica al servicio del Capital”… Peter, en el mágico mundo del capitalismo, tiene razón. Y es sincero, franco, se reconoce como parte de su clase, va sin tapujos y lo dice “muchachos, muchachas, acá está la papa y yo me quiero llenar de plata haciendo que otros la cultiven, la recolecten y me la ofrenden”.

Nestor, convencidísimo también de la clase a la que representa, dice: “Tenemos que tener cuadros especializados en ciencia en el país, para poder exportar valor agregado“. Y, dando por sentado que para la burguesía el “valor agregado” surge de la nada (no hay plusvalía para ellos, no existe ese concepto, las “ganancias” para los capitalistas son cositas que aparecen de golpe por obra y gracia del espíritu santo, cuando habiendo puesto X cantidad de materia prima y pagado Y cantidad de salario, obtienen Z ganancias, donde Z es mayor que X, que Y y que la suma de ellas)… Nestor, en el mágico mundo del capitalismo, tiene razón.

Pero la Ciencia no es Técnica y las cosas no surgen de la nada. La Ciencia es investigación del universo, es una manera (una muy hermosa y apasionante) que tiene el ser humano para acercarse a una comprensión de cómo existe lo que existe, cómo se desarrolla, cómo a llegó a ser lo que es. Es poesía sobre lo real. O eso debiera ser al menos. No podrá serlo mientras exista este modo de producción que la tiene como una parte más de su engranaje de explotación y sufrimiento.

Y como las cosas no surgen de la nada, el “valor agregado” del que habla Kirchner ese 16 de abril de 2005 en La Nación (y que después repetirán hasta el hartazgo Lino Barañao y Jorge Aliaga y todo “científico” que apoye al proyecto nac&pop de “desarrollo de la industria nacional”) surge en realidad del trabajo de los trabajadores, de un trabajo que no les es pagado completamente, de un trabajo que les es robado. Entonces el “desarrollo de la industria nacional” es en realidad el “desarrollo de los bolsillos de los capitalistas locales”, que, además, como están profundamente ligados al desarrollo de los capitales centrales, en realidad no van a poder desarrollar ninguna industria nacional. No pueden, porque, como explicaba en otros posts, el Capital funciona así. No quieren, porque su clase funciona así.

Minerva sale de la cabeza de Júpiter y Júpiter, armado con sus águilas,  sus rayos y sus cetros se la ofrece a Peter y a sus amigos. Ellos se encargan de meterla en el logo del Instituto Max Planck y usan sus técnicas de guerra para mantener el orden del imperio del Capital, para que sigan ganando unos pocos a costa de otros muchos.

Hay que recuperar a Minerva de la cabeza de Júpiter, salvarla de los logos de Peter Gruss y de los polos tecnológicos de un país que jamás podrá desarrollar “la industria nacional”. Salvar a Minerva es una tarea urgente. Y bellísima.