Archive for abril, 2011

abril 29, 2011

“We all live in a fascist regime”

Lo veo parado en el Soho Square. A su alrededor: gente común. Entre la  gente común, los policías de civil que minutos después lo detendrán. Quiero detenerme en ese instante del tiempo. Inglaterra. Abril de 2011. Es la boda real. Mira los árboles de la esquina, el rojo de las cabinas telefónicas, siente en el aire el murmullo de voces que esperan expectantes el momento del “Sí, quiero” que dará la pareja real. Ve todo tan claro… No puede guardarse el secreto descubierto, tiene que contarlo, hacerlo salir de él para que exista en el mundo. La música suena en sus manos, recorre todo su cuerpo, lo mueve a bailarla y cantarla: “We-all-live, in-a-fascistregime, in-a- fascistregime, in-a-fascistregime, we-all-live, in-a-fascistregime, in-a-fascistregime, in-a-fascistregime…” los acordes del tema de los Beatles le dan forma a su canto que es un canto de bronca y de lucha… y de felicidad, por haber descubierto el secreto. Los colores de la plaza en este medio camino de la primavera europea parecen cantar con él, lo tocan, se aceleran en su garganta musical, varían, pegan saltos, vibran en sus manos, se combinan molecularmente, crean rozamientos nuevos, todo su cuerpo es una fiesta de tonos coloridos que gritan verdades, que desnudan realidades. Se le acercan unos hombres. Son policías. Él todavía no lo sabe porque están vestidos de civil, no tienen identificación, pero con el artículo 60 pueden detener sin causa a cualquiera, en cualquier momento, de cualquier manera. El momento en que quería pararme termina antes que se lo lleven. Veo a los policías en un último cuadro, arrastrando por el suelo al cantante de colores, los veo callando al color y a la música.

Sale una nota hoy (http://www.cell.com/fulltext/S0092-8674%2811%2900383-7) en la revista Cell, una publicación del mundillo científico en donde los científicos se miden entre ellos de acuerdo a la cantidad de papers publicados. Una revista científica de tantas. La nota se llama “Finding the one” y aprovecha el evento real de Inglaterra (que, según esta revista, tiene algo así como unos 2 billones de espectadores), para relacionar lo social con lo científico. Comparan la elección de la princesa entre humanos y la elección de la abeja reina entre abejas pupas que son reprogramadas genéticamente en base a un cambio en la dieta (mayor nutrición y más prolongada) que posibilita desarrollar la potencialidad latente en todas ellas de convertirse en generadoras de nueva descendencia, es decir, en reinas. Hablan de neurocircuitos que mantienen la monogamia en Microtus ochrogaster, y la comparan con las supuestas bases biológicas de la monogamia y el consecuente matrimonio en  humanos.

Hace poco más de un mes (el 26 de marzo), a pocos metros de la esquina de música y canto y bronca que hoy fue durante unos minutos el Soho Square, Londres recibía a más de 500.000 manifestantes que coreaban con fuerza “convertir la plaza Trafalgar en un nuevo Tharir!!”.  El día de la marcha contra los recortes que el Estado inglés viene aplicando sobre el sector público (empleados estatales, universidades, hospitales, etc), Londres se vistió de lilas, verdes, rojos, amarillos, grises, celestes, se llenó de acordes creados hace tiempo en la historia que resonaron como ecos vivos y de nueva fuerza en todas las plazas de la ciudad. Eran acordes que venían de las plazas egipcias, acordes de una fuerza increíble, porque fueron cantados por la clase obrera. Trafalgar Square, a 7 cuadras del Soho Square, durante un día, mostró su costado de “necesidad”, “desplegando lo real”. No lo real de la realeza, sino lo real de lo real. En general lo real se nos aparece camuflado, oculto, entre brumas. Hoy, este día, se nos aparece vestido de azules, con gorros, con vestidos blancos de colas largas, guantes blancos, trajes rojos, botones dorados, plumitas e insignias militares, con carruajes, con caballos (pobres caballos! esclavos de la humanidad desde hace siglos!) vestidos y peinados y perfumados, con edificios de estatuas de santos y Dios y enviados del Dios y desfiles protocolares, con uniformes verdes, azules, negros y blancos. Y para confundir más, dicen que eso es lo real. Pero lo real de verdad, está ahí. Debajo de lo real falso, lo real vive, se despliega, crece y se organiza.

26 de marzo y 29 de abril. 33 días es menos que 17 siglos. La historia de Inglaterra se remonta a ese tiempo o un poco más, dependiendo del criterio. Los hilos de continuidad que mantienen a esos 17 (o más) siglos  unidos, son fuertes. Son hilos de acero, sostenidos en base a la explotación del hombre por el hombre, en base a la subordinación de la mujer al hombre. Sobre esos hilos de acero se construyeron los estados modernos, que, además de haber organizado todo un sistema de producción de mercancías establecido sobre el robo y el engaño, conservan e imponen hoy los “usos y costumbres” de la historia medieval: el casamiento, la monogamia, las relaciones entre las clases sociales, lo que se debe decir, lo que no, lo que se debe hacer, lo que no, cómo se debe vestir, cómo se debe comer, cómo se debe coger, con quién, cómo se debe mirar, cómo se debe escuchar, qué se debe escuchar, cuándo se debe cantar, qué se debe cantar. Una canción que denuncie todo esto en la esquina de una plaza pública,  encima antes de que pase el desfile real, no. El joven ahora detenido seguramente lo sabía y, hermosamente, no le importó.

Voy a hacer una aclaración para explicar un punto. Todo lo que describí en el primer párrafo de este descargo, no lo ví nunca. Sólo tengo el recorte de noticia que sale en el Guardian de hoy (http://www.guardian.co.uk/uk/2011/apr/29/royal-wedding-arrests-route) sobre la detención de 1 hombre que cantaba feliz en la esquina de la plaza Soho, detención que se suma a las 60 realizadas hoy en esa plaza a raíz de las razias hechas por la Scotland Yard (la Policía Metropolitana de Londres) con la excusa de dar “seguridad” al evento de los “novios reales“. Tengo sólo eso: las palabras que cantaba el en estos momentos y quizá por unas horas más, joven detenido. Es raro, no? Digo, esto de sentirse tan cerca de alguien, de querer con cariño real y apasionado, sin saber quién es, sin conocer su sexo ni la forma de sus ojos, ni la temperatura de sus manos, ni sus gestos particulares, ni nada de su tangibilidad material. Será que lo que quiero es la belleza de su idea que él transformó en canto y por la cual aceptó reducir su libertad física unas horas. Será que la belleza de su idea lo hace bello a él. Cell seguirá empeñándose en dar argumentos a las instituciones burguesas del matrimonio, argumentará que la mosca tal y el ratón pirulo se comportan así y asá, todo para justificar la explotación y el sufrimiento a que es sometida la mayor parte de la humanidad trabajadora. Incluso se inmiscuirá en lo que los humanos debemos sentir, en cómo debemos sentirlo y en por qué. Se le escapará, claro, este amor desmedido y hermoso que le brota a un ser humano de 29 años en un país del sur del mundo, en latinoamérica, un día de lluvia y humedad y de actos políticos que hacen los burócratas sindicales locales a sólo 5 cuadras de donde está escribiendo y pensando, por ese otro que parado en el Soho Square le hizo un regalo al mundo hoy a las 6 de la mañana, un regalo de música y colores y palabras, un secreto guardado por siglos: We-all-live-in-a-fascistregime, in-a-fascistregime, in-a-fascist-regime. Moyano debe estar ya hablando en el palco de la 9 de julio, a pocas cuadras de los luchadores del pueblo Qom. De conjunto, no es un buen día, ni un buen momento histórico para mi clase. Todavía falta muchomucho para construir uno bueno. Pero esa línea en esa nota de ese diario de ese país, alimenta algo en mí. Se fortalece mi lazo con el mundo real, un lazo tan débil de mantener para alguien como yo. Me acerca más a ese mundo que todavía no existe, ese mundo que hay que construir.

En el Reino de Inglaterra, hoy los príncipes reales asumieron el compromiso de sostener y profundizar el orden social burgués, de apoyar los recortes que el Parlamento de David Cameron hace y seguirá haciendo sobre los empleos públicos, de reprimir las próximas manifestaciones de trabajadores reclamando por sus puestos de trabajo perdidos, de reprimir las próximas manifestaciones de estudiantes reclamando por sus universidades privatizadas, así como la decisión de invadir Libia y las próximas invasiones abiertas (o encubiertas) que tenga que llevar adelante el Estado de Inglaterra (y el de Francia y el de EEUU, etc) para mantener el poder imperialista intacto. O al menos, para que no se hunda con la nueva crisis en la que está sumida hoy el sistema al que esos Estados sirven.

Mientras, y desde hace tiempo, el cantante del Soho Square, yo, y el de más acá y el de más allá, y los del otro lado, y los de ahí y los de aquél lugar, y tantostantostantos, también respondemos por estos días a un “compromiso”: terminar con la explotación, acabar con los reyes y las reinas y los estados y las fuerzas represivas y las normas sociales burguesas y sus instituciones, luchar por la liberación del ser humano, cambiar al mundo, embellecerlo, llenarlo de colores y de música y de lenguajes nuevos y de pinturas y de bailes y de ciencia y de vida, construir la Revolución, que acabará con todo, que construirá tanto. Porque todo aquello que no es racional (la forma de producción capitalista, el orden social que a partir de ella deviene), tampoco puede ser real, y por lo tanto, está condenado a desaparecer. SÍ, QUIERO!

abril 27, 2011

Clementine y Clementina

Bailar y cantar.

Bailar es no sentir peso, convertirse en levedad. El baile es girar, saltar, cantar. Todos los músculos del cuerpo se tensan y relajan bajo el mágico código de la música, afuera de los oídos, adentro nuestro.

El Fox trott es un baile. De los negros de EEUU que en 1912 giraban y saltaban y cantaban para defender la alegría, para olvidar aunque sea por un momento, la esclavitud, la injusticia, la superexplotación de la que eran víctimas todos los días de sus vidas. El Fox trott se baila al compás de una música muy suave y alegre, como el tema Clementine, que a los científicos de la Facultad de Ciencias Exactas de la calle Perú, les pareció tan similar al encendido de la primera computadora del país, allá por 1961.

Los militares también hablan de “bailar”, aunque ellos no giren ni salten ni canten. Lo que hacían los militares era “hacer bailar” a los jóvenes del servicio militar obligatorio, matando a muchos de ellos durante el “baile”. También hacían “cantar”. Los de 1976 en especial, hacían “cantar” a los científicos, a los periodistas, a los intelectuales, a los trabajadores, a los estudiantes, a los pobres.

Girar, saltar y cantar con Clementina.

Hasta que los empresarios ordenaron a los militares entrar en la Facultad y secuestrar a losgiradores, a los saltadores, a los cantantes. Y a Clementina.

Hoy la Facultad de Ciencias Exactas es también de Ciencias Naturales, se llama FCEyN y está al lado del río en el límite norte de la Capital Federal. Clementina fue reemplazada por HOPE (High-performance Opteron Parallel Ensemble).

Los científicos que en 1960 escucharon y bailaron la música de Clementina, hoy no están.

Los militares que les pegaron con sus Bastones Largos la medianoche del 29 de julio de 1966, que después fueron los mismos que participaron de la dictadura militar de Videla, Massera y Agosti el 24 de marzo de 1976, están todavía en sus puestos. Incluso, muchos de ellos, también están formando parte de la Policía Federal y Bonaerense, esa que hoy secuestra jóvenes de los barrios más pobres de la ciudad y los desaparece a plena luz del día, como le pasó a Luciano Arruga y a tantos más.

El Departamento de Computación de la FCEyN, ese lugar al que hace 90 años le llegaba la primera computadora del país, que luego sería desmantelada por los mismos militares que luego participarían del golpe genocida del 76, que luego sería reemplazada por HOPE, hizo en el año 2004 un robotito para desarmar explosivos. Le puso KONABOT y se lo dio al cuerpo de bomberos de la Policía Federal, que había pedido expresamente a la FCEyN que desarrollara esa tecnología para ella.

Clementina está desarmada. Sus partes fueron destruidas, aniquilidas.

Los trabajadores, científicos, estudiantes, que resistieron al golpe del 66 y al del 76, también.

Qué triste el Departamento de Computación de la FCEyN, qué triste la FCEyN, que olvida su historia, que no siente en su propia piel ni la injusticia cometida contra los negros de EEUU en 1912 ni la injusticia cometida contra todos los trabajadores y los pobres del mundo hoy.

Qué triste y penosa esta gigantezca torre de marfil, burbuja de cristal, que hoy trabaja desarrollando robotitos (y limpiadores y celulares y etc) para los que aniquilan el giro, el salto y el canto.

Pareciera que va a necesitarse algo más que HOPE para revertir esta paradoja que es la historia de Clementina, que es la misma paradoja de la historia de los trabajadores alegres que bailan fox trott mientras son explotados, que es la misma paradoja de estos científicos que pretenden acercarse a una comprensión conceptual más acabada del universo y se alejan cada vez más de su tangibilidad material, de los trabajadores y los pobres que son explotados y que sufren en él.

El giro, el salto y el canto siguen ahí, esperando que los bailarines y los cantantes vuelvan a girarlos y a bailarlos y a cantarlos. La tristeza que causa la historia de Clementina, de los científicos, de los trabajadores, de los militantes de izquierda, secuestrados por las dictaduras militares, se atenúa levemente con esta hermosa esperanza.

A días de que se cumplan 50 años de la puesta en marcha de la primera computadora científica del país, Clementina, una Mercury de Ferranti.

A 41 años de que los militares la desmantelaran.

abril 26, 2011

Dictadura patronal

En el afuera la dictadura del Capital se camufla y se inventa un Estado. De ahí salen las leyes, que intentan reconciliar lo irreconciliable: el interés del trabajador de no ser explotado, con el del cerdo burgués, de explotarlo hasta la muerte. En el afuera, donde está el sol, la lluvia, el color de las hojas de los árboles, el olor de su savia, el viento en la cara, hay un mundo que aparenta tener ciertas libertades. Uno cruza la calle o no la cruza, puede doblar a la esquina, tomarse un subte, hablar, ir en bici, mirar los edificios, pensar, escuchar música, reirse, llorar, leerse un libro, mirar una peli, ir al teatro, cantar, hacer pis, abrazarse, correr. Uno siente en el afuera una cierta libertad que tienta. Que seduce.

Pero adentro no.

En el adentro la dictadura del Capital se despliega con completo cinismo, con todas sus alas, con toda su fuerza. En el adentro no hay libertad para la música o para ir a algún lugar de la fábrica cuando se quiera. Uno no puede moverse más allá de cierto radio, de ciertos caminos dibujados en base a la necesidad del Capital de  generar más y más plusvalor. Uno no tiene libertad horaria para comer ni para hablar ni para reirse ni para cantar ni para llorar ni para leer ni para abrazarse ni para correr ni para hacer pis. En el adentro no hay sol ni lluvia ni luna. No hay colores de las flores ni olor de la savia. En el adentro hay dictadura abierta. Sin camuflajes. Sin medias tintas. Sin doble discurso. Dictadura del Capital abierta. Expuesta.

Esa dictadura sin tapujos es la que va degradando los tejidos de los obreros. Va corroyéndoles los huesos, tensionándoles los músculos, pisoteándoles las ganas de reir, de enamorarse de la luna, de saltar, de bailar, de jugar. La dictadura del Capital en el adentro va desfigurando la cara, entorpeciendo la vista, envejeciendo la piel. La dictadura del Capital en el adentro actúa sin reparo alguno. Exprimiendo gota a gota la sangre de los trabajadores, convirtiendo el trabajo de miles de hombres en ganancias para unos pocos. UNOS POCOS. Que, además, no trabajan.
A veces, la dictadura del Capital no se conforma con limitar las libertades de los trabajadores, y entonces invade sus cuerpos, despedazándolos, triturándolos. Camina por las venas, revolcándose con furia en la sangre, se mueve hasta el pecho y cuando llega al corazón, en un arrebato de odio, de odio hacia la clase que puede derrotarla, lo toma entre sus manos y lo estruja, le pega, lo sacude… hasta pararlo. Y vuelve a la sala de máquinas, a seguir consumiendo lentamente la vida del resto de los trabajadores.

La dictadura del Capital en el adentro es cruel.

Se va llevando la vida de los que mueven el mundo con su trabajo. Lo hace todos los días, todos los segundos, todos los minutos.

Se lleva la vida de los trabajadores un lunes, un domingo, un martes de septiembre, o de agosto o de octubre, cuando en el afuera hay noches límpidas, o nubladas, o lluviosas o repletas de estrellas, o soles brillantes o días sin sol.

Las muertes obreras serán vengadas. Ese día tiene que construirse, aceleradamente.

A Marcela Ortega, trabajadora de la fábrica Kraft, fallecida en la línea de producción de un paro cardíaco el 16 de septiembre de 2010, luego de que el médico laboral dijera que “no tenía nada”.

abril 22, 2011

Aceleraciones detenidas

En un segundo, el disparo. La aceleración de la bala destruyendo tejidos y militancia.

No es evidente, pero hay un espacio entre las cosas. Los disparos no son nada en sí mismos, más que eso: disparos. La muerte, tampoco es nada en sí misma, más que eso: muerte. Pero hay momentos entre el disparo y la muerte. Esos momentos detienen aceleraciones, las bloquean. Uno de esos momentos entre el disparo y la muerte del 20 de octubre de 2010 en las vías del Ferrocarril Roca, lo ocupa la burocracia sindical asesina, que estaba estaba ahí, dispuesta a perseguir, a destrozar, a matar. Y que no podía hacerlo sin un gobierno del que fuera su “columna vertebral” ni una Policía que hubiera liberado la zona. Sencillamente, no podía. Por eso, ese momento es de ellos: la burocracia de la UGOFE, la patota sindical de Pedraza, el Gobierno Nacional, los patrones, los capitalistas que lo bancan, la Policía, los perros de guardia que lo sirven. Es el momento en que se ve dónde tiene su base la intensidad del disparo y la dirección y el sentido de la bala: la necesidad de este Estado de combatir a esta juventud bella y única que, a diferencia de las juventudes con sueldo de los partidos pro-patronales, da su vida por la Revolución.

La bala entra en su cuerpo. Hay colapso de arterias y de venas. Y hay miles de quiebres, de gravedad sostenida y asfixiante. Caos. El oxígeno ya no llega, no puede abrirse paso, no llega, no llega, no llega. Sus 23 años se van deshaciendo en virutas moleculares imperceptibles. Los burócratas ríen mientras se lo llevan de nosotros. Mientras nos lo arrancan. Mientras nos lo roban.

Gobierno “nacional y popular”, MENTIRA.

Ayer fueron 6 meses.

Todavía sentimos esa aceleración en los ojos, en las manos, en la voz, en las piernas, esa aceleración pesada de angustia y de bronca y de ganas de que dejen de iluminar las luces que se deshagan las nubes se agoten los sonidos y las imágenes se disgregue el “orden”, ganas de que el colapso que se apoderó de tu cuerpo se extienda y lo haga colapsar TODO.

Es una aceleración de menos de 1 segundo, entre que respiramos y volvemos a conseguir oxígeno.

Pobres burócratas asesinos, Mariano, pobre Gobierno nac&pop, pobres patrones.

Acá hay muchos pulmones que siguen firmes.

Las aceleraciones, las intensidades, las direcciones, pronto serán nuestras.

abril 21, 2011

Procesos revolucionarios se abren en Medio Oriente

Students occupy the LSE in solidarity with Libyan revolt. Una nueva huelga general de 24 horas paraliza Grecia. Egypt´s largest public company declares indefinite strike. Urgent appeal for support after Zimbabwean socialists arrested. Febrero de 2011.

Le gouvernement Syrien démissionne. 500.000 march in London against public sector cuts. Les “jeunes de 24 mars” demandent le limogeage du Premier Ministre jordanien. Israel ataca posiciones en Gaza y escala la tensión en la zona. Anti-cuts campaigners plan to turn Trafalgar Square into Tharir Square. Obama warns Libya but attacks go on. The Arab spring is brighter than ever. Record number of young people not in education, employment or training: the neets. Marzo de 2011.

Public sector strikes paralyses Botswana. Lellouche: “La France n´a pas peur de la nouvelle Égypte”. Arguments for constrained capitalism in Asia. “Attention a une secunde vague de révoltes arabes”. Tharir Square comes alive with protesters again. La Hongrie adopte une Constitution trés controversée. Egyptian soldiers attack Tharir Square protesters. Europe´s financial crisis and a shift to the right.  L´euro au plus haut malgré dans un contexte instable. Abril de 2011.

Empecé por febrero, pero el inicio estaba atrás. En algún momento las plazas de Egipto, Túnez, Siria, comenzaron a desarmarse, desestructurarse. Reorganizarse. Flores que intercambiaron espacios y tiempos con risas y cantos y gritos. Árboles que sirvieron de puestos de vigía para voces que alertaron sobre la llegada de los tanques y del fuego.  Polen, pétalos secos y hojas que se confundieron con esquirlas, cristales quebrados, astillas. Sangre y lágrimas escurriéndose en la tierra junto a los minerales y el agua. Las plazas se transformaron desde dentro, cambiaron de lugar, se multiplicaron, cruzaron desiertos, ríos, océanos, crearon nuevas plazas, con nuevos gritos, y cantos y corridas. La prensa burguesa, atontada por la crisis del sistema al que sirve, atinó sólo a preguntarse por el origen del cambio, por el sentido de las flechas que orientan las aceleraciones. Aceleraciones que contagian. Cambiantes de velocidades estancadas. Creadoras de movimiento y fuerza. Las cámaras la vieron, la filmaron, la mostraron a un mundo que la creía muerta. La tinta escribió sobre ella, mucha, mucha tinta yendo sólo 2 años atrás, en la ciudad de Mahalla. Se la viene viendo desde hace tiempo, desde lejos. Está ahí, en las plazas, en la tierra, en las flores, enfrentando las esquirlas y los guantes militares. Generando intensidades nuevas que dibujan mundos posibles, de lucha y resistencia. Ellos, los burgueses, lo saben. Cuanto más lo saben, más intentan no pronunciarla. “Revolución democrática” balbucean mentirosamente desde lejos mientras procuran encerrarla, ocultarla, derrotarla. Pero aunque no la muestren, el motor, el impulso, la intensidad del cambio, su origen, su sentido, su composición básica, su dirección, está ahí. Aunque no se vea aún plenamente, algunos sabemos qué es lo que hace cambiar a las flores, la tierra, los árboles, los ríos, los desiertos, los océanos, las plazas. Algunos sabemos qué es lo que la crisis capitalista ayudó a condensar en la geografía menos esperada.

La clase obrera sigue creando su momento. Mayo, Junio, Julio, nuevos Eneros, Febreros. Meses para que encuentre su velocidad correcta, nos sobran.

abril 21, 2011

Aceleraciones. Variables. Combinadas.

Secruzanseenredansesolapansefusionansefisionan. Seestancansedesaceleransehacennulasseagigantan. Gravitancolapsansehundenseinundansequiebran. Seenvuelvenseexpandenseagigantansepuntúan. Estallan.
Aceleraciones. Variables. Combinadas.